terça-feira, 21 de dezembro de 2010

Convocados por la justicia argentina los hijos de la directora de Clarín

La Justicia volvió a citar este martes a los dos hijos adoptivos de la dueña del diario "Clarín", Ernestina Herrera de Noble, para extraerles muestra de sangre, que permitan los análisis de ADN de cara a establecer si son hijos de desaparecidos por la dictadura argentina (1976-1983).
Marcela y Felipe Noble, de 34 años, deberán presentarse el próximo jueves 23, a la mañana, en el Banco Nacional de Datos Genéticos, que funciona en el hospital público Durand, donde están almacenados los ADN de los desaparecidos para su cotejo con los de sus hijos apropiados.
Ya en diciembre de 2009 Marcela y Felipe accedieron a dar muestras de sangre a la Justicia, pero sus abogados exigieron que los análisis se hicieran únicamente en el Cuerpo Médico Forense y no en el Banco Nacional de Datos Genéticos, donde hasta ahora se realizaron todos los estudios de ese tipo.
Inclusive la Justicia se incautó prendas íntimas de ambos, pero los análisis clínicos establecieron que contenían más de un ADN, presuntamente porque la ropa había sido contaminada previamente con la intención de que no fuera posible arribar a la verdad, según los científicos intervinientes.
Ahora la jueza federal Sandra Arroyo Salgado hizo lugar al reclamo de Abuelas de Plaza de Mayo, que son querellantes en este caso, y rechazó el uso de las muestras de sangre tomadas hace un año a la vez que ordenó la recogida de nuevo material biológico.
Adoptados durante 1976 por Herrera de Noble -viuda de Roberto Noble, fundador del diario "Clarín", el más leído de Latinoamérica-, Marcela y Felipe están envueltos en una disputa judicial porque dos familias de desaparecidos, con el apoyo de las Abuelas de Plaza de Mayo, aseguran que serían parientes suyos apropiados ilegalmente por la dictadura.
En el caso de Marcela, quieren saber si sería la hija de Bárbara Miranda y Roberto Lanuscou, militantes de la guerrilla "Montoneros" caídos en un tiroteo, junto a dos de sus tres hijitos, el 4 de septiembre de 1976, en la casa que ocupaban en el barrio bonaerense de Acasusso. La niña sobreviviente, habría sido apropiada por los militares.
Y con respecto a Felipe, pugnan por establecer si se trataría del hijo de María del Carmen Gualdero, secuestrada el 8 de junio de 1976 cuando estaba embarazada de nueve meses y que habría dado a luz en el campo de concentración "Automotores Orletti" antes de desaparecer para siempre. El padre, Ernesto García, había sido asesinado en 1975.
Por su parte, Ernestina Herrera de Noble siempre ha proclamado su inocencia, sosteniendo que ella adoptó a las criaturas de buena fe, y negó cualquier tipo de vinculación con la práctica de los militares de la dictadura que arrancaban los hijos a sus víctimas de la represión ilegal como "botín de guerra".
La causa judicial lleva ya ocho años de trámite con marchas y contramarchas, e incluso en 2002, Herrera de Noble pasó dos días detenida en relación a este caso, por orden del entonces juez federal Roberto Marquevich, quien luego fue enjuiciado y cesado en el cargo por mal desempeño, según lo resolvió el Consejo de la Magistratura.
El proceso está en manos de la jueza Arroyo Salgado por orden de un tribunal superior, que quitó al anterior magistrado del caso, Conrado Bergesio, luego que la fiscalía lo recusara por "falta de imparcialidad".
Las Abuelas ya identificaron a 102 nietos, aunque calculan que aún restan por identificar unos 400 jóvenes, que siendo niños fueron apropiados por los militares de la dictadura como 'botín de guerra' a los entre 8 y 30 mil desaparecidos en la 'guerra sucia', según recuentos oficiales y privados. El Mundo