terça-feira, 15 de fevereiro de 2011

El presidente de EEUU tiene todo el poder de suavizar las sanciones a Cuba

El presidente de EEUU, Barack Obama, tiene una "autoridad significativa" para ampliar sin el permiso del Congreso los viajes y remesas de estadounidenses a Cuba o permitir la importación de ciertos bienes y servicios de la isla, según un informe divulgado el martes.
El análisis ha sido realizado por el abogado Stephen Propst a solicitud del Grupo de Estudios sobre Cuba, una organización radicada en Washington que defiende una transición pacífica hacia la democracia en la isla.
El estudio fue presentado en Washington por el ex Gobernador de Nuevo México Bill Richardson, quien aseguró que si Cuba libera a Alan Gross, detenido en La Habana en 2009, EEUU estaría dispuesto a hablar de un amplio rango de asuntos y avanzar en las relaciones.
"Creo que si los cubanos liberan a Gross se abriría una amplia gama de asuntos para discutir, que llevarían a continuar con el progreso en las relaciones", afirmó el exgobernador.
Richardson, quien ha actuado como enviado no oficial de EEUU en algunos asuntos internacionales, participó en la presentación del informe "La autoridad presidencial para modificar las sanciones económicas contra Cuba", en el centro de estudios Brookings.
Gross, de 61 años, fue detenido por haber distribuido tecnología a una comunidad judía en la isla y La Habana le acusa de espionaje, unos cargos "totalmente absurdos", dijo Richardson, por los que el gobierno cubano quiere condenarle a 20 años de cárcel.
El pasado 14 de enero, Obama anunció la flexibilización de las restricciones de los viajes académicos, culturales y religiosos a Cuba pero, según el análisis, el mandatario puede modificar partes del régimen de sanciones contra Cuba sin la intervención del Legislativo.
Según el informe, Obama puede modificar las sanciones a través de su "autoridad presidencial" bajo las leyes federales.
Entre las medidas que anunció Obama, también se permite por primera vez que estadounidenses sin familiares en Cuba envíen remesas para el fomento del sector privado en la isla, siempre que no sean para miembros del Gobierno o del Partido Comunista.
"Estas medidas fueron significativas, pero argumentamos que el presidente Obama puede hacer más por flexibilizar las sanciones y asíapoyar los objetivos de la política exterior de EEUU hacia la isla, como el apoyo humanitario al pueblo cubano y la promoción de reformas democráticas", dijo Propst, socio de la firma legal Hogan Lovells.
"La creencia popular ha sido que el mandatario tiene una autoridad limitada para suavizar las sanciones pero en realidad hay más acciones concretas que podría autorizar, y simplemente hemos querido señalarlas", agregó.
Así, Propst especifica al menos diez modificaciones que Obama podría autorizar, entre éstas las cláusulas sobre las "licencias generales" para que más estadounidenses puedan viajar a Cuba sin obtener permiso por escrito.
Entre otras modificaciones, Obama puede autorizar el incremento o eliminación del límite que impone EEUU para los gastos diarios de viajeros autorizados en Cuba, e incrementar el monto de las remesas familiares enviadas a la isla, cuyo límite actual es de 3.000 dólares.
También puede establecer una licencia general para el suministro de ciertos servicios relacionados con el internet; autorizar el suministro de servicios de consultoría o de mercadeo a individuos y pequeños negocios privados, o el de algunos servicios discográficos para músicos y artistas, según el documento.
Además puede, bajo ciertas condiciones, autorizar que bancos estadounidenses financien los pagos para las exportaciones a Cuba, y autorizar, bajo licencias generales o específicas, la importación de ciertos bienes y servicios desde la isla.
El Gobierno de EEUU mantiene la postura de que Cuba debe agilizar una transición a la democracia, y tanto los cambios anunciados por Obama como la liberación paulatina de los presos marcan un hito en la relación bilateral, según expertos.
Gross trabaja para la empresa Development Alternatives (DAI), subcontratada de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (Usaid), que se dedica a labores de desarrollo en otros países.
Richardson afirmó que el asunto del estadounidense se ha convertido en el "más peliagudo" que impide el acercamiento de ambos países en estos momentos y pidió que quede en libertad "por motivos humanitarios".
El ex diplomático destacó la flexibilización de las restricciones de viajes y remesas autorizadas por el presidente de EEUU, Barack Obama.
En enero pasado Estados Unidos suavizó las restricciones de viaje para permitir las visitas a la isla de estudiantes y de grupos religiosos y el envío de dinero a personas que no sean familiares.
Richarson, que ha viajado a la isla tres veces en el último año y medio, afirmó que "el momento para la acción es ahora" y deseó que los cubanos "se estén moviendo en la dirección correcta".
"El siguiente paso es liberar a Alan Gros, creo que si lo hacen los cubanos encontrarán que la administración estadounidense estará muy interesada en discutir todos esos asuntos", agregó. El Mundo