Macial Maciel Degollado, el sacerdote mexicano fundador de los Legionarios de Cristo que durante años llevó una doble vida en la que no faltaron los abusos sexuales, los hijos ilegítimos y las malversaciones económicas, disfrutó durante años de la protección de altas instancias que le encubrieron. La acusación no es en absoluto nueva, pero lo sorprendente es quien la lanza ahora: nada menos que Benedicto XVI.
Maciel "de alguna manera estaba muy bien cubierto", denuncia el Papa en 'Luz del mundo', el libro-entrevista que sobre Ratzinger ha realizado el periodista alemán Peter Seewald y que hoy se presenta en el Vaticano."Sólo en 2000 hemos comenzado a tener puntos de referencia concretos", señala el Pontífice, que no duda en calificar a Maciel de "falso profeta".
Rino Fisichella, el presidente del pontificio consejo para la promoción de la nueva evangelización, ha interpretado las palabras de Benedicto XVI denunciando que Maciel fue encubierto como una referencia a los propios Legionarios de Cristo, no al Vaticano. "La ocultación se refiere a su propia congregación, no fuera", ha subrayado.
Recientemente la prestigiosa publicación católica estadounidense National Catholic Reporter publicó que existían fundadas sospechas de queMaciel hubiera pagado sustanciales sumas a tres altísimos cargosde la Santa Sede para asegurarse su apoyo y conseguir así que durante mucho tiempo no se abriera ninguna investigación canónica contra él.
Según la investigación llevada a cabo por ese rotativo independiente, Maciel habría entregado repetidamente sobres repletos de dinero a tres cardenales claves de la Curia para ganárselos para su causa y conseguir que paralizaran cualquier intento de husmear en sus trapos sucios: Angelo Sodano (el poderoso secretario de Estado Vaticano entre 1990 y 2006 y hoy presidente del Colegio Cardenalicio), monseñorStanislaw Dziwisz (el muy influyente secretario personal de Juan Pablo II y hoy cardenal) y el español Eduardo Martínez Somalo (camarlengo en el último cónclave y prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada desde 1994 hasta 2004).
Fue Benedicto XVI quien en Mayo de 2006 castigó a Maciel por sus abusos sexuales a seminaristas, prohibiéndole ejercer como sacerdote e invitándole a llevar "una vida de oración y penitencia". Además, este mismo año el Vaticano ha llevado a cabo una investigación sobre los Legionarios de Cristo que ha concluido que Maciel llevó a cabo"gravísimos y objetivamente inmorales comportamientos" que han sido "confirmados por testimonios incontrovertibles".
El Mundo