quarta-feira, 8 de dezembro de 2010

La ex mujer del demócrata John Edwards muere de cáncer

Elizabeth Edwards ha fallecido a los 61 años en su casa familiar de Chapel Hill en Carolina del Norte, después de una dura y larga batalla contra el cáncer.


Su familia había difundido el lunes un comunicado en el que aseguraban que se encontraba en fase terminal y que se había retirado a su casa con su familia y amigos más cercanos, después de la metástasis hubiera afectado a órganos vitales.
"Los médicos han indicado a Elizabeth que seguir con el tratamiento va a ser infructuoso" indicó la familia Edwards en el comunicado difundido por la revista People. "Está descansado en su casa con su familia y amigos".Edwards, de 61 años, fuehospitalizada brevemente la semana pasada al sentirse indispuesta durante las fiestas de Thanksgiving y los médicos observaron que el cáncer había hecho metástasis hasta el hígado.
La batalla contra el cáncer comenzó en noviembre de 2004 cuando fue diagnosticada de cáncer de mama. Tras una fase de tratamiento, en 2007, tuvo una recaída y el cáncer se extendió a los huesos.
Este año no había sido fácil para Elizabeth Edwards quien, tras 30 años de matrimonio, decidió en enero separarse de su marido, el ex senador estadounidense John Edwards, después de que reconociera ser el padre de la hija de dos años de Rielle Hunter, la mujer con la que tuvo un romance.
Se ponía así fin a una relación que había sido vista como modélica a ojos de la opinión pública estadounidense.
Los Edwards habían superado juntos la pérdida de su hijo mayor Wade, en un accidente de tráfico cuando tenía 16 años, los dos episodios de cáncer de Elizabeth y las sucesivas derrotas políticas del ex senador, que compitió en dos campañas, en 2004 y 2008.
John Edwards compitió por la vicepresidencia de Estados Unidos en 2004 y aspiró a la candidatura presidencial demócrata durante la campaña electoral de 2008.
En un mensaje publicado el lunes en Facebook, Elizabeth agradeció el apoyo que ha recibido en estos años de lucha porque le dio la fortaleza para seguir adelante. El Mundo