terça-feira, 7 de dezembro de 2010

Obama mantiene las rebajas fiscales a cambio de ampliar los subsidios por desempleo

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aceptó un acuerdo tributario la noche del lunes, que extenderá todos los recortes de impuestos de la era Bush por dos años, agrega un nivel de impuesto estatal propuesto por los republicanos y extiende los beneficios por desempleo por 13 meses.
El acuerdo incluye también una reducción en los impuestos para los trabajadores en el 2011 por un total de 120.000 millones de dólares.
En un discurso al país al anochecer del lunes, el mandatario agregó que las disposiciones del acuerdo incluyen un recorte de impuestos de un 2% en las nóminas no agrícolas para el próximo año.
Además se extienden los beneficios por seguro de desempleo por 13 meses y amplía los recortes impositivos para todos los estadounidenses, incluyendo los más ricos, por un periodo de dos años.
Sin embargo, Obama se declaró "muy desilusionado" por el rechazo del Senado al plan gubernamental de recorte de impuestos generalizado, con excepción de los ciudadanos más ricos, un proyecto que había logrado ser aprobado en la Cámara de representantes el jueves pasado.
"Estoy muy desilusionado por el hecho de que el Senado no haya aprobado una propuesta que habría vuelto permanente para la clase media la reducción de impuestos. Se trata de medidas que deberían ser adoptadas", dijo Obama.
El presidente estadounidense definió al recorte de impuestos a la clase media como "rehén" de quienes sostienen la extensión de estos beneficios fiscales también para los ciudadanos más ricos.
Durante el discurso, en la que no respondió a preguntas de los periodistas, el mandatario dijo que el acuerdo bipartidista incluye la extensión por otros 13 meses de los beneficios de desempleo, que se agotaron la semana pasada.
Obama explicó que sería una "gran injusticia" permitir lo que en la práctica sería un aumento de impuestos para la mayoría de los estadounidenses el próximo año, mientras el país intenta agilizar la recuperación económica.
"No nos equivoquemos, permitir que los impuestos aumenten para todos los estadounidenses habría aumentado los impuestos en 3.000 dólares para una familia estadounidense típica y eso le costaría a la economía mucho más de un millón de empleos", enfatizó el mandatario.
Para Obama, no se trata de una lucha "abstracta" porque en juego está el bienestar de dos millones de estadounidenses que aguardan la extensión de los subsidios de desempleo, y el de millones más que sufrirían un aumento de impuestos a partir de enero próximo.
Obama agregó que su enfoque el próximo año será precisamente continuar dando impulso a la recuperación económica, en unos momentos en que la tasa de desempleo aumentó levemente a 9,8%.
Aunque Obama insistió en que no está de acuerdo en extender los recortes tributarios para los más ricos, aseguró que tampoco está dispuesto a prolongar la batalla sobre el tema y que los estadounidenses se conviertan en "daño colateral" de esa pugna en Washington.
Obama quiere que el Congreso someta a votación la prórroga de los recortes tributarios y de los beneficios de desempleo antes de su receso legislativo, previsto para mediados de este mes.
El principio de acuerdo permitirá que, tal como exigían los republicanos, la extensión de los recortes tributarios aplique también para los que ganan más de 250.000 dólares anuales, algo a lo que se oponían los demócratas.
Los recortes de impuestos fueron aprobados durante la presidencia de George W. Bush pero vencen a finales de este mes y su extensión provocó fuertes pugnas entre demócratas y republicanos.
La Casa Blanca y los demócratas querían que el Congreso extendiera los recortes de impuestos sólo para la clase media, es decir las familias que perciben menos de 250.000 dólares anuales, pero los republicanos en el Senado amenazaron con bloquear cualquier legislación hasta lograr un acuerdo sobre el espinoso asunto. El Mundo