El Banco Santander está a punto de convertirse en el segundo proveedor de hipotecas de México, con el acuerdo para comprar la división hipotecaria de General Electric (GE)en ese país, desvelado el viernes por la edición online del diario The Wall Street Journal. Con la transacción, el Santander compra hipotecas por valor de 2.000 millones de dólarespor apenas 152 millones de dólares.
La noticia pone de manifiesto las tremendas minusvalías que la división financiera del gigante estadounidense General Electric ha sufrido en sus inversiones inmobiliarias en México, donde lleva otorgando créditos hipotecarios desde hace ocho años.
Posteriormente, GE reforzó esas actividades con la intención de hacerse con el lucrativo mercado de ciudadanos estadounidenses que, tras jubilarse, adquieren una propiedad en México.
Ésa es una especie de 'tradición' entre la clase media-alta estadounidense, iniciada en los años veinte y treinta por las estrellas de Hollywood. El problema para GE es que en mitad del proceso llegó la crisis de las 'hipotecas basura' y la contracción del crédito a nivel mundial.
Una contracción que ha afectado a otras operaciones financieras del gigante estadounidense. GE llegó a obtener el 50% de sus beneficios de sus operaciones financieras antes de la crisis, pero ahora espera reducir esa proporción al 30%. En lo que va de año, la empresa se ha deshecho de activos por casi 11.000 millones de euros y espera desprenderse de otros 13.000 en 2011. El Mundo