Un estudiante de 18 años que lanzó un extintor desde el último piso de la sede de los conservadores durante una manifestación contra la subida de las tasas universitarias ha sido condenado a 32 meses de cárcel por un tribunal londinense.
Edward Woollard participaba en la manifestación contra la reforma educativa cuando se separó del grupo principal para dirigirse a la sede del partido conservador. Allí rompierdon ventanas y cristales, rompieron muebles y provocaron varios incendios.
Además, varios jóvenes subieron hasta el techo del edificio de siete plantas y algunos lanzaron extintores hasta la calle, donde había cientos de manifestantes y agentes de la polícía.
"Las imágenes difundidas por la televisión muestran que el extintor que usted lanzó cayó extremadamente cerca de un grupo de policías, justo a pocos pasos", ha subrayado el juez, dirigiéndose al joven. "Es un milagro que este gesto no haya causado una muerte o haya herido de gravedad a un policía o un manifestante", ha añadido. La condena a 32 meses, que el joven deberá cumplir al menos en la mitad de su duración, será ejecutable en un centro de para menores.
La pena máxima a la que podía ser condenado era de cinco años, pero el juez decidió rebajarla teniendo en cuenta tanto su corta edad como el gesto de su madre , una "conducta valiente", según el juez, ya que consigió que Edward Woollard acudiera a la policía pocos días después de que su imagen se difundiera en la televisión.
La decisión del gobierno de triplicar las tasas de acceso a la universidad despertó un fuerte rechazo entre los jóvenes británicos este otoño. Cuatro manifestaciones, marcadas por la violencia, tuvieron lugar sólo en un mes en Londres. El Mundo