quarta-feira, 12 de janeiro de 2011

La familia del asesino de Arizona: 'Quisiéramos cambiar esta atrocidad'

La familia del acusado por un tiroteo en Arizona ha expresado su dolor por los "atroces eventos" del sábado, mientras que la congresista estadounidense que fue tiroteada en la cabeza durante el ataque mostraba señales de mejoría.
En su primera declaración pública, familiares de Jared Lee Loughner, de 22 años, dijeron que este era un "momento muy difícil" y solicitaron privacidad.
"No hay palabras que puedan expresar cómo nos sentimos. Quisiéramos que las hubieran, para que pudieramos hacerlos sentir mejor", indicó el comunicado, atribuido a la "familia Loughner".
El comunicado de ocho oraciones no mencionó al hombre acusado en el tiroteo en Tucson que dejó seis muertos, entre ellos un juez federal, y otros 14 heridos.
El ataque dejó a la congresista Gabrielle Giffords en condición crítica, pero la mujer respiraba por sí sola días después de que una bala le atravesara el cerebro.
"No entendemos por qué ocurrió ésto. Puede que no hyga ninguna diferencia, pero quisieramos poder cambiar los atroces eventos del sábado", indicó el comunicado de la familia. "Estamos profundamente preocupados por las víctimas y sus familias. Estamos muy apenados por su pérdida", agregó.
Giffords, una popular demócrata de 40 años, está en estado crítico en un hospital de Tucson, pero "está aguantando", respondiendo a órdenes sencillas y respirando sin ayuda de ventilación, dijo su médico.
"No tendría por qué tener tan buen aspecto. Estamos esperanzados", indicó el doctor Michael Lemole, jefe de neurocirugía en el Centro Médico Universitario de Tucson, sobre la recuperación de la legisladora, a la que una bala le atravesó el cerebro.
"Es semana tras semana, mes tras mes", señaló. "Va a llevar su recuperación a su propio ritmo", agregó.
El presidente Barack Obama tiene previsto viajar hoy a Arizona para asistir a un servicio fúnebre por las víctimas, entre los que hay una niña de 9 años. El Mundo