El brasileño Carlos Miele recupera la vaporosidad de las prendas de losaños setenta en una colección llena de movimiento y sofisticación para el próximo Otoño/Invierno.
"Más que basarme en una sola inspiración hice una combinación de múltiples ideas con imágenes de Internet, de satélites y fotografías barrocas de Mario Cravo", dijo el diseñador brasileño a ELMUNDO.es.
Pantalones abombachados de cintura alta y ajustados al tobillo fueron los reyes indiscutibles de la pasarela de Miele, junto a monos de gasa y terciopelo que dibujaban una estilizada silueta femenina.
Las prendas holgadas marcaron una colección de líneas desestructuradas, a base vestidos de gasa, camisas semitransparentes con mangas ajustadas en las muñecas, diseños drapeados y pantalones sueltos, cubiertos por capas y capelinas de piel sintética.
Blancos y nude chocaron con el dramatismo de una paleta de colores más vivos formada por verdes, azules, naranjas y rojos, presentes también en los estampados y los diseños de rayas.
Miele dio un toque tridimensional a su colección gracias a la superposición de distintas capas y bordados en escotes y hombros, así como de aplicaciones hechas a mano.
Para la noche, la firma brasileña apuesta por vestidos largos en escote palabra de honor o mangas asimétricas, en su mayoría bicolor, ya sea del eterno blanco-negro o de combinaciones más atrevidas como el verde lima y el azul añil.
Miele, que hasta la fecha ha presentado una de las colecciones más elegantes de la Mercedes Benz Fashion Week, enfatizó el peso de la moda latinoamericana en las pasarelas internacionales.
"Cada vez más, mujeres de distintos países tienen una mayor consciencia de su cuerpo y las curvas", dijo el brasileño, quien junto a la venezolana Carolina Herrera y el cubanoamericano Narciso Rodríguez, conforma las grandes apuestas latinoamericanas de estos días en la Gran Manzana. El Mundo