sexta-feira, 6 de maio de 2011

Demandan a Álvaro Uribe por presuntas calumnias e injurias en Twitter

El furor twittero de Álvaro Uribe le puede dar un serio disgusto. León Valencia, una de sus últimas dianas, se cansó de la ráfaga de trinos de grueso calibre que le disparó el ex mandatario y decidió acudir a los tribunales. Le demandará por injuria y calumnia puesto que considera que los mensajes que remitió Uribe pueden constituir un delito.
"Ya me cansé de los insultos, nunca con el ex presidente Uribe hemos podido tener una controversia sana", dijo el director de la ONG Arco Iris, entidad que también ha recibido críticas del mismo personaje por considerar que sus estudios sobre el conflicto colombiano cuando estaba en Casa Nariño, siempre fueron sesgados en contra del gobierno y los militares.
"León Valencia, ex matón ELN, indultado a pesar de delitos de lesa humanidad, ahora sicario del buen nombre", rezaba uno de los mensajes. "León Valencia, ex terrorista indultado, recoge versión criminales y desconoce defensa de los afectados", decía otro, y uno más insistía: "¿Qué pasó con delitos atroces de León Valencia?".
Es cierto que Valencia fue integrante de la guerrilla durante 24 años y después indultado como tantos otros subversivos, gracias a la generosidad del Estado. También que nunca tuvo que confesar sus delitos ni ser juzgado, como les obligan a los que ahora se desmovilizan, pero su regreso a la civilidad obedeció a un acuerdo nacional que algunos en este país quisieran revisar, aunque no ha sido esa las causas por la que ahora Uribe revira.
Esta vez se fue lanza en ristre contra Valencia porque éste publicó una columna de opinión pidiendo que Tomás y Jerónimo, los dos hijos del ex Presidente, expliquen su meteórica y muy rentable carrera empresarial que les llevó a pasar de ser dos jovencitos y animosos comerciantes de artesanías colombianas, a millonarios con algunas operaciones de rentabilidad astronómica.
En lugar de acudir a la Comisión de Acusaciones de la Cámara Legislativa, órgano competente para juzgar mandatarios, se verán las caras en la Fiscalía General, puesto que se trata de una acción penal entre ciudadanos. La primera de este tipo, aseguró Valencia, que afrontará Uribe, quien ya tiene otras pero ante la citada Comisión.
En todo caso y dadas las sentencias que han dictado los jueces en los últimos tiempos a favor de la libertad de opinión, parece improbable que prospere la demanda aunque en este país, donde con excesiva frecuencia se practica una Justicia mediática, pudiera ser cuando estudien el expediente que los vientos soplen en ese momento en contra del antiguo Jefe de Estado. EL MUNDO