terça-feira, 9 de novembro de 2010

Al menos nueve muertos en un motín en una cárcel de máxima seguridad de Brasil

Ochenta presos se mantienen amotinados desde hace horas en una cárcel de máxima seguridad en São Luis, la capital del estado brasileño de Maranhão. Los rebeldes decapitaron este lunes a tres reos, degollaron a otros seis e hirieron de bala a un agente que se encuentra en estado grave, aunque sin riesgo de muerte. Las negociaciones con las autoridades fueron suspendidas por la noche y no se reanudarán hasta primera hora del martes.
La revuelta estalló hacia las 09.00 de la mañana, hora local, cuando varios reclusos del Anexo III del Complejo Penitenciario de Pedrinhas abordaron a uno de los agentes y le arrebataron su arma.
El hombre, con disparos en la pierna y en la espalda, fue soltado casi tres horas después para ser trasladado a un hospital.
En el interior de la prisión, acordonada por la Policía Militar, se encuentran todavía cinco vigilantes desarmados y tomados como rehenes. Junto a ellos, los cadáveres de al menos nueve presos -todos condenados por violación- y quizá otros cinco más, según un miembro de la Orden de Abogados de Brasil (OAB) que pudo acceder al edificio como intermediario.

Reivindicaciones

Las razones del motín, aún confusas, podrían tener que ver con disputas entre reos de distintas procedencias. Según informa la Agencia Estado, reclusos de la ciudad de Imperatriz y de la región de la Baixada Maranhense se enfrentaron a otros de São Luis con quienes compartían espacio a disgusto.
Las reivindicaciones también parecen referirse al suministro de agua y alimentos en las celdas, de acuerdo con la Secretaría de Seguridad.
A petición de la gobernadora de Maranhão, Roseana Sarney, un grupo depolicías especializados en negociaciones llegará este martes al estado para unirse a los agentes, abogados y defensores de los derechos humanos que participan desde la víspera en las conversaciones. De todos ellos dependerá en las próximas horas la resolución de la crisis carcelaria.
El Mundo