El juez penal Rolando Vomero procesó este Lunes con prisión al general uruguayo Miguel Dalmao por la muerte de la militante comunista Nibia Sabalsagaray durante la dictadura que gobernó el país entre 1973 y 1985.
El magistrado dictó el procesamiento de Dalmao y del coronel retirado José Chialanza por el "delito de coautoría de homicidio especialmente agravado", indicó un comunicado de prensa de la Suprema Corte de Justicia del Uruguay. El delito, que tiene una pena de 15 a 30 años de penitenciaría no es excarcelable.
La versión oficial de la época (que es la que sigue suministrando Dalmao en la actualidad) aseguró que Sabalsagaray, una profesora de literatura de 23 años, se ahorcó en su celda, donde fue encontrada sin vida en junio de 1974. Pero el juez dio por buena la versión de la fiscalía, que sostiene que murió por torturas durante los interrogatorios en el Batallón de Transmisiones Nº 1. Chialanza era comandante de esta unidad militar y el entonces alférez Dalmao estaba a cargo del área de la llamada lucha antisubversiva. El día de la muerte de la joven, Dalmao se encontraba en el batallón y, según su propio testimonio, la encontró muerta en su celda donde se habría ahorcado.
A la salida de la audiencia, el magistrado fue concluyente: "Entiendo que Sabalsagaray murió en el transcurso de un interrogatorio". En su dictamen estableció que la víctima "fue sometida a diversos tormentos, entre ellos sofocarla mediante presión en el cuello".
Tras la declaración del militar en el juzgado, Vomero dispuso el procesamiento y el ingreso en prisión del general Dalmao, quien se suma así a la docena de uniformados que se encuentran en prisión por violaciones de los derechos humanos durante la dictadura militar uruguaya. Lo único que distingue a Dalmao de sus compañeros de reclusión es que es el primer militar en activo que ingresa en prisión, lo que tiene una significación política muy diferente que en los casos de militares retirados, que carecen de mando de tropa e influencia en la institución.
El Mundo