El fútbol de Guatemala está este domingo consternado y de luto por el secuestro y posterior asesinato del centrocampista Carlos Mercedes Vásquez, del Malacateco.
Vásquez, de 27 años, había sido secuestrado por desconocidos el pasado viernes en el municipio de Malacatán, en el departamento noroccidental de San Marcos, fronterizo con México.
El secuestro se produjo cuando había salido, en compañía de otros futbolistas a comprar comida en Malacatán, donde su equipo se concentró para el partido de este domingo frente al Suchitepéquez de la última jornada del Torneo de Clausura.
Un grupo de hombres armados, según la denuncia, sacó por la fuerza de su vehículo a Vásquez y se lo llevó con rumbo desconocido.
El cadáver mutilado de Vásquez fue localizado este domingo bajo el puente Cabuz, en el caserío Berdún en Malacatán, dijo el portavoz de la Policía, Donald González.
Extraoficialmente se informó de que en las cinco bolsas plásticas en las que aparecieron los restos, los delincuentes dejaron un mensaje con la leyenda: "Por meterse con la mujer de otro". El Mundo