CIUDAD DE MÉXICO (CNNMéxico) — El narcotráfico permea la cultura. En las librerías, arrasa en ventas con títulos como La prueba del ácido, Tierra Narca, Los infiltrados, Justicia inútil y El Cártel de Sinaloa.
Escritores y lectores ávidos por escudriñar, descifrar y conocer quiénes están detrás del negocio de las drogas y de las más de 30,000 muertes que ha dejado la lucha contra el crimen organizado en los últimos cuatro años.
“Siento que es una especie de reclamo, son como nuestros gritos internos de decir ya basta, no queremos este país”, expresa Alejandro Almazán, periodista y autor de Entre perros.
Una polémica que ha resurgido en México tras la inclusión en eldiccionario de americanismos de palabras relacionadas con el narcotráfico como levantón, ejecutar o plomear, acepciones que según la Real Academia de la Lengua son parte del nuevo campo semántico en México.
Para escritores y periodistas, la palabra escrita encierra un riesgo no sólo ético sino de vida.
“Es el lenguaje, las palabras. Más que nunca hoy son importantes porque son tan escasas para nombrar lo que está pasando, tan amenazadas, que poder sacarlas a la luz requiere de una introspección mayor (…) La responsabilidad de usar las palabras en un momento como este, lleno de silencio en muchas zonas del país es más importante que nunca”, comenta el periodista Diego Osorno, autor de El cártel de Sinaloa.
“No podemos escribir como narcotraficantes, ni tampoco vamos a escribir como policía”, agrega.
CNN México