domingo, 21 de novembro de 2010

Piden el cierre de una escuela militar que entrenó a dictadores

Miles de activistas se manifestaron ante la sede de la antigua Escuela de las Américas en Georgia (EEUU) para pedir el cierre del centro que entrenó a ex dictadores latinoamericanos como Leopoldo Galtieri y José Efraín Ríos.
Hendrik Voss, portavoz del Observatorio de la Escuela de las Américas (SOA Watch), el grupo que ha organizado la protesta, acusa también al centro de formar a oficiales que participaron en el golpe de Estado de Honduras en el 2009.
"Hemos viajado hasta Georgia para pedir el cierre de la Escuela de las Américas y un cambio de la política exterior de EEUU hacia Latinoamérica", dijo a Voss, quien recordó que las protestas ante la base militar de Fort Benning, en Georgia, comenzaron hace ya dos décadas.
El reverendo Roy Bourgeois, fundador de SOA Watch, dijo en un comunicado que "demasiados murieron y continúan sufriendo a manos de graduados de esta institución".
La Escuela de las Américas, ahora llamada Instituto de Cooperación para la Seguridad del Hemisferio Occidental (WHINSEC por sus siglas en inglés), se estableció en Panamá en 1946 para formar a militares del continente y fue trasladada en 1984 a la base estadounidense de Fort Benning.
Según los organizadores, miles de personas se dieron cita en Georgia, entre ellos víctimas de las dictaduras militares que azotaron la región durante las décadas de los 70 y 80.
Voss indicó que al menos una docena de personas fueron detenidas pormanifestarse con pancartas fuera del área en el que los congregados tenían permiso para protestar.
Además, según el portavoz de SOA Watch, dos personas entraron en las instalaciones militares de Fort Benning, en un acto de desobedienciacivil no violenta que se repite cada año y que probablemente los llevará a cumplir entre tres y seis meses de prisión.
SOA Watch asegura que desde que comenzaron las protestas han sido detenidas 297 personas por actos de desobediencia civil, que en su conjunto han servido cerca de 100 años de condena.
Está previsto que la cita de en Fort Benning vaya seguida mañana por un simulacro de procesión fúnebre, en el que los participantes dicen en alto el nombre de personas muertas durante la represión en la región, a lo que alguien en su nombre responde "presente" en uno de los momentos "más emotivos" del fin de semana.
El Mundo