terça-feira, 15 de março de 2011

El arsenal del 'narco'

Desde dos observatorios, los vigilantes podían controlar todo lo que ocurría alrededor y, sobre todo, si se acercaba alguien que no estuviera invitado. Abajo, sobre el terreno, todo lo necesario para aprender a matar. Porque los sicarios también requieren entrenamiento y los cárteles se ocupan de proporcionárselo en campos que son clandestinos hasta que sos descubiertos.
Como el desmantelado este lunes en Veracruz. Quizá porque alguien se preocupó de avisar a sus ocupantes a tiempo o porque los vigías advirtieron la llegada de los militares, no había un alma en el campamento cuando llegaron. Pero sí encontraron el arsenal tipo del 'narco', toda una exhibición de poder letal.
Como en otros casos, fue una llamada anónima (no es extraño que se denuncien entre bandas rivales para perjudicar al contrario) de alguien que dijo haber escuchado disparos la que condujo a la Marina y el Ejército hasta el lugar, en Cuitláhuac, en el centro de Veracruz. Se le conoce como el rancho 'La Leona', aunque las fieras en este caso son humanas.
El rancho tenía zonas diferenciadas y las comodidades para pasar una temporada de adiestramiento allí sin abandonar el lugar. Cocinas, baños, cuartos y, por supuesto, campos de tiro con sus maniquíes, vestidos de rojo para hacer blanco seguro. Además, hallaron tres coches con maletas en su interior: o sus propietarios acababan de llegar y huyeron ante la alerta o ya estaban allí y no les dio tiempo a llevarse sus cosas en la fuga.
Los militares en esta ocasión se fueron de vacío en materia de detenciones, pero completaron una detallada lista del material incautado, que pone los pelos de punta. A saber: "17 armas largas, cuatro lanzagranadas, un bipie para fusil, 12.344 cartuchos de diversos calibres, 355 cascos de diversos calibres, 191 cargadores, 13 granadas de mano, 15 granadas de fusil, seis estopines eléctricos, seis estopines ordinarios, tres iniciadores, una jeringa con embolo para liberación de trampas, tres dispositivos para minas antipersona, tornillos y grapas de alambre de púas empleados para la fabricación de minas, cuatro vehículos (tres con denuncia de robo), maniquíes y siluetas para el campo de tiro..."
Las características militares del campamento hacen sospechar que era del cártel de Los Zetas, uno de los grupos más violentos y más extendidos en el territorio del país, pero las autoridades veracruzanas sostienen que allí no opera este grupo. El Mundo