Un ejecutivo de Siemens Argentina fue detenido como supuesto autor del pago de 15 millones de dólares en coimas (sobornos, en argot porteño) al ex presidente peronista y ahora senador Carlos Menem (1989-1999) para recibir el negocio de producir los DNI.
Las fuentes identificaron este miércoles al detenido como Carlos Raúl Sergi, ex integrante del directorio de la filial de la alemana Siemens, que había faltado tres veces a la citación del juez que lleva la causa Ariel Lijo.
Cansado de las inasistencias del acusado, el magistrado dictó orden de detención y la policía, la noche del martes, le detuvo en su piso de las exclusivas torres porteñas Le Parc, donde también vivía el ex ídolo del fútbol Diego Maradona.
El juez cree que Sergi fue el responsable de la "ingeniería financiera"para las coimas y quiere interrogarlo sobre los informes bancarios llegados de Suiza que dicen que por una cuenta a su nombre en el Credit Suisse, de Lugano, habrían pasado unos 15 millones de dólares que serían parte de las comisiones ilegales.
Por eso se sospecha que Sergi habría sido uno de los que intervino en el pago de sobornos de Siemens a funcionarios argentinos a fines de ganar la licitación pública para fabricar los DNI e informatizar los controles migratorios, un negocio de 1.260 millones de dólares.
En 1998, el gobierno de Carlos Menem llamó a una licitación para confeccionar documentos de identidad: eligió a Siemens, que proponía los DNI a 30 pesos por unidad -más caros que otras propuestas- y le garantizó el cobro de una cantidad anual mínima de documentos a emitir, que según la Oficina Anticorrupción hubiera provocado un perjuicio al Estado de 1.000 millones de pesos.
Según la investigación penal, Menem más su ministro del Interior Carlos Corach y el entonces Director de Migraciones, Hugo Franco, además de Sergi, son señalados como presuntos destinatarios del soborno, que ascendería, en total, a 80 millones de dólares.
En Alemania, la prensa publicó un memorándum de Siemens en el que se mencionaba un listado de receptores de las coimas por sus iniciales, que coinciden: "CM", US$ 16 millones; "CC", 9,75 millones; "HF", otros 9,75 millones, y "CS", 7,5 millones.
La central de Siemens admitió en 2004 haber infringido la ley de prácticas de corrupción en el extranjero y pagó una millonaria multa. Entre otros casos por un total de 2.000 millones de dólares, reconoció haber destinado unos 105 millones para sus negocios en Argentina.
De acuerdo a empleados de la empresa, "parte o la totalidad de esos fondos pasarían a funcionarios argentinos con fines corruptos por haber obtenido, asegurado o reinstaurado el proyecto de los documentos nacionales de identidad para Siemens Argentina".
Sin embargo, el cuestionado contrato fue anulado en 1999 por el Gobierno que sucedió a Menem, de la Alianza.
Y Siemens demandó al Estado argentino ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) reclamando una millonaria indemnización por lucro cesante.
Esta institución se encarga de los litigios entre inversores extranjeros y Estados nacionales mediante procedimientos de conciliación y arbitraje.
El CIADI condenó a la Argentina a sufragar una indemnización de 217 millones de dólares, pero finalmente Siemens retiró su demanda, renunciando a percibir el beneficio.
Argentina ha celebrado otros contratos con Siemens por un valor que alcanzaría los 3.400 millones de dólares en obras de electroingeniería, adquisición de centrales térmicas y pertrechamiento ferroviario.
Además de a Sergi, el juez Lijo ha citado a declarar como imputados a otros 21 ex directivos de Siemens y de otras empresas ligados a las sospechas de coimas. EL MUNDO