El cadáver del presentador de Televisa, secuestrado el jueves y luego asesinado con un tiro en la cabeza, ha sido encontrado por segunda vez. Después de que el cuerpo de José Luis Cerda, alias 'La gata', fuera hallado la mañana del viernes en un descampado, inexplicablemente unos desconocidos lo robaron ante las narices de la policía y antes de que terminara el día fue localizado de nuevo en el interior de un coche abandonado.
La policía ha confirmado que el cádaver se encontraba en el asiento posterior de un coche gris, que estaba boca abajo y que, como cuando lo vieron por la mañana, aún tenía un pañuelo en la cabeza y las manos atadas a la espalda.
Lo que sigue siendo una incógnita es la actuación policial que mantuvo de nuevo a 'La gata' como desaparecido durante horas. La Fiscalía de Nuevo León ha ordenado la detención de cinco policías municipales, los que custodiaban el cuerpo, y mantiene abierta una investigación y ha elevado ya a 15 el número de agentes que tendrán que aclarar algunas cosas.
Por ejemplo, por qué les dijeron a los periodistas que abandonaran el lugar donde fue hallado por primera vez Cerda y cómo un grupo de hombres logró sin problema alguno cargar el cadáver en su coche y llevárselo. Según han relatado diversos testigos, los agentes instaron a los reporteros a marcharse porque, les dijeron, estaba llegando un comando armado.
Este sábado, se sabe además que Cerda no fue el único trabajador de una cadena de televisión asesinado. Con él fueron secuestradas y ejecutadas otras dos personas: uno era su primo y otro, Luis Ruiz Ruiz,un cámara de una cadena local del vecino estado de Coahuila. Ambos tenías, como 'La gata', el tiro de gracia en la cabeza, firma de los sicarios.
De hecho, las primeras hipótesis de investigación relacionan los crímenes con la delincuencia organizada. Además del modo en que fueron asesinados, la sospecha se apoya en el hallazgo de un 'narcomensaje' pintado sobre un muro cercano al lugar en el que encontraron los cadáveres: "Ya no sigan cooperando con el cártel de los Zetas", se leía en alusión al trabajo de las cadenas de televisión. Lo firmaba el cártel del Golfo.
La lucha entre ambos grupos por controlar la plaza de Monterrey han convertido en el último año a esta ciudad, considerada la joya financiera de México, en uno de los territorios más peligrosos del país.
A pesar del despliegue de militares y policías federales allí, han aumentado los ataques con granadas, los asesinatos selectivos de alcaldes y altos cargos policiales, y las amenazas contra los periodistas.
Precisamente, el secuestro de 'La gata' se produjo el mismo día en que medio centenar de grupos de comunicación mexicanos firmaron un acuerdo histórico para plantar cara al 'narco', unificar los criterios de publicación de las informaciones relacionadas con el crimen organizado y proteger a los periodistas de posibles ataques de los sicarios. El Mundo









